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Vértigo. Diagnósticos diferenciales.

Particularmente me resulta difícil enfrentarme en la práctica médica diaria a pacientes que acuden a consulta aquejando vértigo o mareos, en ocasiones pienso que está en relación a la subjetividad de este síntoma que lo hace difícil de abordar para lograr definir un diagnóstico etiológico del mismo. Luego de varias horas de estudio he encontrado una forma de organizar este conocimiento, que permitirá definir si se trata de un vértigo periférico o central y sus causas más frecuentes para determinar posterior conducta diagnóstica y terapéutica.

Vértigo periférico.

Primeramente recordar que el vértigo periférico se caracteriza por presentarse de forma súbita, con fuertes ataques, generalmente de corta duración, puede estar acompañado de trastornos auditivos, aparece nistagmo horizontal y no se identifican otras alteraciones neurológicas al examen físico. Sus causas más frecuentes son:

  • Vértigo posicional benigno paroxístico (Es la causa más común de episodios de vértigo, en la mayoría de los pacientes desaparece espontáneamente).
  • Laberintitis (Puede estar en relación a infecciones virales o secundario a ellas, también podrá aparecer como complicación de otitis medias agudas o crónicas, meningoencefalitis o fracturas y osteomielitis del hueso temporal).
  • Neuronitis vestibular (Inflamación de la porción vestibular del VIII par craneal).
  • Enfermedad de Méniere (Caracterizada por la presencia de vértigo, con duración de minutos a horas, acúfenos, hipoacusia, puede evolucionar por crisis cada vez más frecuentes, desencadenadas por estrés, consumo de alcohol, cafeína o grandes cantidades de sal).
  • Neurinoma del acústico (Schwanoma de la porción vestibular del VIII par craneal. Es el tumor más frecuente del ángulo pontocerebeloso, puede llegar a ser también una causa de vértigo central).

Vértigo central

El vértigo central, a diferencia, suele tener una instauración más lenta y gradual (aunque también podría presentarse de forma súbita en el caso de las causas vasculares), con una duración de semanas a meses, acompañado de nistagmo vertical y otros hallazgos al examen físico neurológico, no aparecen trastornos auditivos. Causas más frecuentes:

  • Esclerosis múltiple (Se caracteriza por presentar múltiples “brotes” en determinado período de tiempo, el nistagmo persiste posterior a la desaparición de los síntomas, y se acompaña de otros trastornos neurológicos focales).
  • Hipoglicemia (Debe sospecharse sobre todo en pacientes diabéticos con sudoración, palidez, frialdad, taquicardia, con alteración del estado de conciencia).
  • Traumatismos de cráneo y cuello.
  • Hemorragia cerebelosa (Vértigo de gran intensidad, acompañado de cefalea, vómitos, ataxia, dismetría, con aparición súbita).
  • Migraña vertebrobasilar (Aparece vértigo generalmente seguido por fuerte dolor de cabeza, el paciente refiere haber presentado episodios similares con anterioridad y antecedentes familiares de migraña, no persisten secuelas una vez sobrepasada la crisis).
  • Insuficiencia vertebrobasilar (Afección que aparece frecuentemente en personas de la tercera edad, generalmente con antecedentes de afección cardiovascular o cerebrovascular).
  • Neurinoma del acústico.

Esperamos que te sea útil este post, si quieres que hagamos un post sobre algún otro tema en específico deja tu comentario.

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Epistaxis. ¿Qué debo saber si estudio medicina?

Llamamos epistaxis a todo fenómeno hemorrágico originado en las fosas nasales. Este término significa fluir gota a gota. Es considerado el motivo de consulta urgente más frecuente en Otorrinolaringología, debido a la gran vascularización de esta zona.

Se presenta mayoritariamente en varones y su incidencia es máxima durante la infancia, adolescencia y senectud, presentando dos picos de mayor frecuencia de aparición, entre los 15 y los 25 años y los 45 y 65 años de vida.

La vascularización de las fosas nasales depende de dos sistemas: el sistema de la arteria carótida interna y el de la carótida externa.

 Clasificación

Las epistaxis se pueden clasificar atendiendo a varios aspectos:

  1. Localización

  •  Anterior: el 90 por ciento del total, el punto sangrante se encuentra normalmente en la mucosa de la región anterior del tabique nasal, zona rica en vascularización, por el plexo venoso que se halla en la misma conocido como de Kiesselbach
  • Posterior: suponen aproximadamente un 10 por ciento del total. El sangrado a través de las fosas nasales es menos abundante y el signo fundamental es la caída de sangre a través de la faringe y la deglución de la misma. Estas epistaxis pueden ser originadas por las arterias etmoidales y las esfenopalatinas.

2.De acuerdo con su conducta, pronóstico y evolución

  • Epistaxis ligeras: son aquellas controlables mediante simples procederes terapéuticos; su pronóstico es favorable y la evolución satisfactoria
  • Epistaxis Moderadas: comprenden las que reclaman medidas más enérgicas, pero sin riesgo para la vida del enfermo.
  • Epistaxis graves: son aquellas que por su magnitud e intensidad ponen en peligro la vida del paciente; por su pronóstico sombrío y tórpida evolución sugieren una conducta radical.

3.De acuerdo con su intensidad y origen:

  • Epistaxis (enfermedad): es la hemorragia nasal corriente, poco abundante y fácil de cohibir. Esta forma de sangramiento es de aparición brusca y sin mediar causas aparentes.
  • Epistaxis (sintomática): son muy intensas, se pueden complicar fácilmente provocándole al paciente un cuadro de shock hipovolémico. Esta forma clínica de la epistaxis es parte de cuadros morbosos regionales, sistémicos o locales, que se convierten en el síntoma inicial o de alarma de la afección.

Diagnóstico

El diagnóstico de una epistaxis se basará en 3 elementos: intensidad, forma clínica y patogenia, los cuales permitirán establecer el tratamiento y pronóstico adecuados

Tratamiento

Pasos a seguir:

  1. Limpieza y sonado. Si se dispone de aspirador, recoger el contenido nasal de delante hacia atrás.
  2. Localizar la zona sangrante.
  3. Compresión digital externa sobre las alas nasales durante unos 5 a 10 minutos. Exploramos de nuevo fosas nasales y orofaringe. Si no cede, intentar una vez más y si no se soluciona o se considera necesario realizaremos un taponamiento anterior
  4. Taponamiento nasal anterior para lograr el empaquetamiento de la fosa nasal bajo control visual, con tiras de gasa vaselinadas
    o embebidas en sustancia oleosa estéril, que se colocan de abajo hacia arriba y de delante a atrás, de forma que se ocluya el espacio muerto de dicha fosa y, por medio de la compresión, obtener el cese del sangramiento
  5. Taponamiento posterior en los sangramientos posteriores, el cual consiste en colocar un tapón de gasa que ocluya la nasofaringe al nivel de las coanas, el que se lleva a este lugar a través de la cavidad bucal
  6. Ligadura Vascular si no se detiene el sangramiento

Estos taponamientos no deben permanecer más de 48 horas para evitar complicaciones de las estructuras y cavidades vecinas.

Al paciente que ha requerido estos procederes se le suministraran antibióticos y antiinflamatorios para combatir la sobreinfección.

Es importante conocer acerca de esta condición debido a que puede conducir al paciente a complicaciones graves como: shock hipovolémico, anemia, hipotensión e incluso llevarlo a la muerte.

Todos debemos estar preparado para actuar ante una epistaxis de forma adecuada, podríamos salvar una vida.

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