Categorías
Post Técnicas de estudio

Reglas mnemotécnicas para la esquizofrenia

¿Qué es la esquizofrenia?

La esquizofrenia es una enfermedad psiquiátrica grave que se incluye dentro de las llamadas psicosis funcionales. Es una enfermedad muy frecuente que según la OMS afecta a más de 21 millones de personas en todo el mundo.

Se caracteriza por ser de predominio endógeno, funcional, de evolución insidiosa o aguda y que funciona a nivel psicótico (es decir, existe una distorsión de la realidad, y no hay crítica de la enfermedad).

Etimológicamente, esquizofrenia significa “mente escindida” y precisamente se manifiesta por la ruptura del fenómeno psíquico con síntomas en casi todas sus esferas.

Tiene como elemento cardinal la disociación ideo- afectiva -conativa, o lo que es lo mismo, la incongruencia afectiva, que no es más que la reacción afectiva de carácter opuesto a lo que habitualmente determinan los estímulos que han actuado sobre la persona. Aunque también se presentan otros síntomas de gran valor diagnóstico como son: autismo, ambivalencia afectiva y disgregación del pensamiento.

Este trastorno aparece generalmente entre los 15 y 35 años de edad, aunque algunas bibliografías difieren en este aspecto. Lo que sí está claro es que el hecho de padecer esta enfermedad no depende del sexo, color de la piel, nivel cultural o económico, y la edad en la que aparece se relaciona con las diferentes variedades de esquizofrenia que existen.

De forma tal, que se describen cuatro tipos principales de esquizofrenia:

  • Paranoide (más frecuente entre los 25 y 30 años)
  • Hebefrénica (comienza por lo general entre los 15 y 25 años)
  • Catatónica (antes de los 20 años)
  • Simple (de comienzo en la adolescencia)

Por otra parte, el debut de la esquizofrenia es más tardío en las mujeres que en los hombres.

¿Cuáles son sus causas?

En relación a su etiología la esquizofrenia se caracteriza por ser multicausal donde interviene sobre todo la genética. Esta es la causa más frecuente, determinante y predisponente para su aparición, aunque no se puede absolutizar, ya que el hecho de que en una familia exista alguien que padezca de esquizofrenia no significa que los demás también la padecerán. Otra de las causas que se plantea es la alteración en los neurotransmisores.

En este sentido, se han evidenciado problemas con la dopamina y el glutamato. Los estudios de imágenes cerebrales muestran las diferencias en la estructura del cerebro y el sistema nervioso central de las personas con esquizofrenia.

Además, se plantea que en la aparición de esta enfermedad influyen de forma importante los factores psicosociales, sobre todo situaciones estresantes.

Es generalmente crónica, con brotes de agudización y conduce con frecuencia a un deterioro importante de la personalidad (aspecto este de gran importancia para su diagnóstico). Los síntomas deben estar presentes en la mayor parte del tiempo durante 1 mes o más.

 

Síntomas de la esquizofrenia

Este trastorno psiquiátrico se caracteriza por síntomas positivos y negativos. Los positivos son comportamientos “adicionales” que generalmente no aparecen en una persona que no padezca la enfermedad y los negativos se refieren a determinados síntomas que le dificultan a la persona con esquizofrenia comportarse como una persona normal.

Para el estudio de esta enfermedad te facilitamos algunas reglas mnemotécnicas que te ayudarán a memorizar con más rapidez y de forma didáctica algunos aspectos importantes.

Para ello te proponemos una forma fácil de memorizar los síntomas:

Síntomas positivos:

¡DALE COMPI!

Delirios (pueden ser de daño, grandeza, persecución, influencias, referencias, negación o nihilistas, autoacusación, hipocondríacos o místico-religiosos)

Alucinaciones (el enfermo tiene la convicción de la existencia real de un objeto inexistente; pueden ser auditivas, visuales, táctiles, gustativas u olfatorias)

Lenguaje (manifestación del pensamiento disgregado e ilógico; por tanto, habla con incoherencias, llegando incluso a crear neologismos)

COMportamiento (le cuesta realizar tareas, muestra resistencia a las instrucciones, asume posturas inadecuadas o extrañas; realiza movimientos excesivos o por el contrario se evidencia ausencia de movimientos, que es lo que se conoce como catatonia)

Pensamiento (desorganizado, que se manifiesta a través del habla, así como también aparece de forma frecuente lo que se conoce como eco, robo, inserción y difusión del pensamiento)

Síntomas negativos

Las 6 “A”

Abulia (pérdida total de deseos para realizar las cosas)

Alogia (alteración de la forma y el contenido del pensamiento y del lenguaje en forma de empobrecimiento, observable en el discurso oral)

Anhedonia (incapacidad para experimentar placer o felicidad)

Aplanamiento afectivo (falta de expresión y experimentación de las emociones)

Atención disminuida (incapacidad para concentrarse)

Autismo social (pérdida del funcionamiento social, retraimiento)

 

Además, te ofrecemos una mnemotecnia para la caracterización de los trastornos paranoides de forma general que te será muy útil en tu estudio:

DIRAS

Desconfiado

hIpersensitivo

Rencoroso

Autorreferencial

Suspicaz

Con estas reglas mnemotécnicas esperamos que te sea más fácil el estudio en relación con este trastorno psiquiátrico, el que es de gran importancia para el conocimiento de los estudiantes y profesionales de la salud.

 

Categorías
Ciencias Básicas Formación Post Técnicas de estudio

Regla mnemotécnica: Hipertensión Arterial Secundaria.

La hipertensión arterial (HTA) es una elevación sostenida de la presión arterial sistólica, diastólica o de ambas que afecta a una parte muy importante de la población adulta, especialmente a los de mayor edad. Se estima que aproximadamente un billón de personas en el mundo padecen de esta enfermedad y alrededor de 7,1 millones de muertes ocurren anualmente a causa de esta.

La hipertensión arterial se define como la existencia de una presión arterial sistólica (PAS) superior o igual a 140 mmHg o una presión arterial diastólica (PAD) superior o igual a 90 mmHg, medidas en tres ocasiones distintas con un intervalo mayor de una semana, si bien la detección una sola vez de una PAS mayor de 210 mmHg o de una PAD mayor de 120 mmHg es suficiente para realizar el diagnóstico de esta enfermedad.

Para el desarrollo de la hipertensión arterial se han descrito varios factores de riesgo, entre ellos algunos que pueden ser modificados como el hábito de fumar, el consumo de alcohol, un estilo de vida sedentario, la obesidad, el consumo excesivo de sal, la dislipidemia; así como otros que no pueden ser modificados como la edad (mayor de 30 años), el sexo masculino y los antecedentes familiares.

Aproximadamente el 90%  de los casos diagnosticados con hipertensión arterial presentan una hipertensión arterial esencial, en la que no se ha logrado determinar la causa desencadenante de esta afección, también se ha descrito en algunos pacientes la hipertensión de batas blancas en los cuales hay un aumento de la tensión arterial solo al visitar la consulta médica o en presencia de un profesional de la salud, de ahí la importancia del chequeo de la tensión arterial en el hogar y realizar un mapeo del comportamiento de esta en algunos pacientes, donde se comporta de forma atípica y en ocasiones silente, con pocos o ningún síntoma acompañante por lo que se ha denominado por algunos como “enemiga silenciosa”.

La hipertensión arterial secundaria representa aproximadamente el 10% de todos los casos diagnosticados de HTA, ésta aparece como consecuencia de varias enfermedades como el hiperaldosteronismo, el feocromocitoma, el síndrome de Cushing, el hipertiroidismo, la coartación aórtica, la estenosis de la arteria renal, la hipertensión renovascular y otras afecciones del parénquima renal como la glomerulonefritis; secundaria al consumo de algunos fármacos (esteroides, antiinflamatorios no esteroideos) y algunas drogas como alcohol, cocaína y anfetaminas.

Dos reglas mnemotécnicas  sobre causas de hipertensión arterial.

Como se ha descrito son muchas las causas de hipertensión arterial secundaria, es por ello que en este post te proponemos dos reglas mnemotécnicas para facilitar su aprendizaje y realizar con mayor agilidad el diagnóstico diferencial en la vida práctica como médico. Estas están escritas en inglés pero serán de fácil comprensión.

 

ABCDE

A: Aldosteronismo.

B: Bad kidneys. (Enfermedades renales).

C: Cushing´s Syndrom. (Síndrome de Cushing).

D: Drugs. (Drogas).

E: Endocrine disease. (Enfermedades endocrinas).

 

RENALS

R: Renal.

E: Endocrino.

N: Neurogénica. (Elevación de la presión intracraneana).

A: Aortic coarctation. (Coartación aórtica).

L: Little people. (Persona pequeña, refiriéndose a la hipertension inducida por el embarazo).

S: Stress (trauma, hipertensión de batas blancas).

Ninguna regla mnemotécnica es totalmente esclarecedora pero nos ayuda siempre a almacenar una buena cantidad de contenido de “acceso fácil”

Esperamos te sean de ayuda.

Categorías
Destacada Formación Interesante Post Técnicas de estudio

6 consejos para ser mejores estudiantes de medicina.

6 consejos para ser mejores estudiantes de medicina.

Cuando entramos a un mundo tan exigente y competitivo como la medicina desde el primer día notamos que estamos en una verdadera “carrera” universitaria donde todos utilizan y perfeccionan sus habilidades para ser mejores estudiantes de medicina.

Uno de los factores que influye en el rendimiento es nuestro nivel de autoestima, la imagen que tenemos de nosotros mismos o que pensamos que las demás personas tienen sobre nosotros, increíblemente define la manera en que nos enfrentamos a los desafíos de nuestro bregar.

Una autoestima alta nos impulsa a intentar cosas que quizás en el pasado pensamos imposibles, tener en cuenta este simple factor nos puede convertir en mejores estudiantes de medicina.

¿Cómo mantener nuestra autoestima óptima y convertirnos en mejores estudiantes de medicina?

Pensar positivo es tu mejor opción.

Tener un pensamiento positivo es un paso importante si quieres mejores resultados. Cuando tenemos un vaso de agua lleno a la mitad podemos tener 2 visiones del mismo fenómeno diametralmente opuestas: la mayoría verá el vaso medio vacío, mientras los que tienen mente positiva describirán el vaso como medio lleno.

Pensar positivo hace que todo lo que hacemos parezca fácil obteniendo mejores resultados.

Las oportunidades están ahí, solo tienes que encontrarlas.

Cada momento de nuestras vidas está lleno de oportunidades que casi nunca explotamos porque somos incapaces de descubrirlas. Gastamos mucha más energía ocupándonos y lamentándonos de nuestros reveses, que buscando  nuevas oportunidades. Con lágrimas en los ojos las estrellas no se ven tan brillantes.

Perfecciona tus habilidades continuamente.

Los mejores estudiantes de medicina están constantemente perfeccionando sus habilidades y buscando mejorar sus resultados, aunque sea por poco.

Tu autoestima es alta cuando te piensas en ventaja con respecto a otros, y esa ventaja, esa seguridad en ti mismo, se puede mejorar si trabajas continuamente para lograr tus objetivos.

Tú eres tu mayor rival.

Es bueno tener un paradigma o ejemplo a seguir, pero compararse con los que te rodean e intentar competir contra ellos, puede convertirse en un error difícil de superar.

Si de verdad te anima competir contra alguien, ese alguien que andas buscando puedes ser tú mismo. Competir contra ti mismo es la mejor manera de superarte y el mejor camino a seguir.

Las metas las pones tú.

Plantearnos grandes y difíciles metas a cumplir puede ser peligroso para nuestra autoestima y desmotivador, en cambio, es recomendable plantearnos metas más realistas y clasificarlas en términos de cumplimiento.

Cada vez que cumplas con una meta verás que tu autoestima aumenta y te hace seguir adelante con mucho más impulso.

Ayudar a otros nos hace mejores estudiantes de medicina.

Si estudias medicina es porque tienes un alma caritativa, porque te gusta ayudar a otras personas, servirles.

Esa es la vida del médico, una forma de poder lidiar con el día a día de aprender y ejercer esta profesión milenaria, es alimentarnos anímicamente de la satisfacción que recibes cuando eres capaz de ayudar a alguien.

Convertirnos en mejores estudiantes de medicina no solo se trata de estudiar frenéticamente, de memorizar cada hueso o músculo del cuerpo humano, no se trata de saberte los criterios diagnósticos del Lupus Eritematoso Sistémico; se trata de mejorar como seres humanos, se trata de sortear todos los obstáculos que se presenten sin perder nunca el amor por la vida que debemos defender.

Categorías
Formación Post Técnicas de estudio

6 tips para sacar las mejores notas en exámenes escritos.

La vida del estudiante de medicina es sumamente estresante, imagina correr los 42 KM de la maratón olímpica por una senda llena de vallas y de otros obstáculos. Seguro que todos nos sentimos así en algún momento de nuestra carrera, o algunos quizás todo el tiempo.

Uno de esos obstáculos que tenemos que superar son la gran cantidad de exámenes (orales, prácticos y escritos) que tiene que vencer un estudiante de medicina en el mundo actual.

Nos convertimos en unos pruebólogos excelentes, quizás no sabes mucho de medicina en la vida real, pero en el papel eres un médico brillante.

Desde que comencé la universidad médica  he contado, en ocasiones, el tiempo no por días, meses o años sino por seminarios, intersemestrales, finales.

Vivir la universidad pensando todo el tiempo en los exámenes que debes rendir es molesto y te quita la magia que significa aprender.

Yo, en algún momento fui uno de esos pruebólogos (y uno bueno jajaja). Como no tenía ni idea sobre qué escribir hoy decidí crear este post.

Espero que lo disfrutes y te sea útil, deja tu comentario en el blog, y no te quedes tu solo con el post si conoces un amigo al que pudiera interesarle: COMPÁRTELO.

1. Estar en forma es el primer paso.

Al igual que un deportista se toma un descanso el día antes de un gran partido o de la final de una competición tú también debes hacerlo.

Nuestro cerebro aprende mientras dormimos y descansamos básicamente, quiere decir que todo lo que estudiamos durante nuestra jornada de estudio es “fijado” mientras descansamos mentalmente.

Es bueno echar una última mirada a ese tema que todavía no logramos controlar o repasar brevemente puntos importantes.

Pero nada de “maratones” de lectura en un intento desesperado por salvar el semestre en una noche. (Escribiré un post sobre el tema más adelante). Evita sobrecargarte porque en la mañana no estarás en buenas condiciones mentales ni físicas para enfrentar el examen.

Sacrificar horas de sueño nunca es una buena estrategia.

2. Llegar temprano siempre ayuda.

Comenzar el día sumando el estrés del examen con el estrés de llegar tarde es fatal, además llegar temprano (al menos 30 minutos) nos familiariza con el lugar y el ambiente donde estaremos las próximas horas.

Esta práctica te proporcionará mucha tranquilidad para empezar el examen.

3. No le hagas caso a los trolls*.

*Compañeros de curso que siempre exteriorizan sus dudas minutos antes de la prueba, o peor aún, te comienzan a preguntar si te estudiaste tal o más cual contenido (casi siempre el que no dominamos completamente pues es inservible).

Enfócate en tu objetivo del día, todo lo demás debe ser en ese momento insignificante.

4. Revisa todo el contenido antes de comenzar a responder.

Suena a canción de disco rayado, pero la realidad es que después de una evaluación breve de todas las preguntas del cuestionario automáticamente la mayoría de los estudiantes saben cuan fuerte es el examen para ellos y por dónde empezar.

Es una práctica que recomiendo ya que también te permite optimizar tu tiempo, y calcular un aproximado de cuánto tiempo puedes dedicar a cada pregunta o inciso.

5. Prioriza lo más difícil.

Este parece un  consejo un poco loco pero me explico.

Nuestro instinto de supervivencia hace que huyamos casi siempre de lo que suponemos peligroso, estresante o difícil. Rendir en un examen causa la misma respuesta ante preguntas difíciles o que llevan mucho trabajo responderlas adecuadamente.

La mayoría de los estudiantes realizan primero las que perciben más fáciles y después en el último minuto intentan “meterle cabeza” a las preguntas más complicadas.

Pues, yo propongo intentar primero las preguntas más complicadas, si no tienes del todo la respuesta al menos ya tienes una idea de a qué vas a enfrentarte, además nuestro subconsciente se pone a trabajar en paralelo para intentar hallar una solución.

Así que: comienza por la más difícil, si en 5 – 10 minutos no tienes la respuesta o al menos no está completa entonces continúa para las preguntas más fáciles y después vuelve a probar.

6. Mejor algo que nada.

También podría utilizar la frase “del lobo un pelo”.

Si no encuentras como darle solución a todos los incisos de una pregunta o es una pregunta abierta antes de dejarla en blanco intenta calcular cómo “arañar” algunos puntos.

Recuerda que 1 punto, un solo, triste y solitario punto puede ser la diferencia entre aprobar una materia o tener que repetir todo.

Seguro que algunos de estos tips te causan dudas, de todas formas inténtalo.

Y cómo siempre te pido DALE LIKE, COMENTA y COMPARTE.

Categorías
Clínica Destacada Formación Post Técnicas de estudio

¿Cuál es el mejor libro de medicina interna?

Elegir por cuál libro estudiar una asignatura tan compleja e importante como medicina interna muchas veces nos quita el sueño. De todas las materias que tenemos que rendir en la universidad médica esta es la más importante, una especie de piedra angular, “la madre de todas las demás materias”, el “tronco” de ese gran árbol que es la medicina.

El contenido de esta asignatura es interminable, un mar de conocimiento que debes aprender a surcar para hallar “islas” (contenido más importante) que nos ayuden a superar todos los exámenes que se nos atraviesen.

Ahora si eres residente de medicina interna como yo (o piensas dedicarte a esta especialidad) tienes un reto mayor, pues un pequeño párrafo, en un capítulo, en las profundidades de un libro de más de 1000 páginas pudiese ser la respuesta para el diagnóstico que ando buscando.

Este es un post que me cuesta mucho trabajo escribir debido a que clasificar libros o decir cuál es el mejor es problemático, tampoco me gusta reciclar opiniones de otros en mis posts, así que voy a poner en esta lista los que uso habitualmente.

Cuando estudias cualquier tema en medicina interna hoy en día tienes a tu alcance un número increíble de bibliografía (alguna importante, otra inútil) pero sin lugar a dudas hay libros de cultos que no deben faltar en tu librero. Aquí te dejo una pequeña lista de esos libros.

Por supuesto no es una lista definitiva ni nada por el estilo, tampoco están organizados en un ranking, pero son los libros que te recomiendo para estudiar medicina interna.

1.Goldman-Cecil.Tratado de Medicina Interna.

El santo grial de la medicina interna, este libro escrito inicialmente en 1927 es toda una obra de arte que ha ido actualizándose en el tiempo sin perder el “toque” magistral de sus descripciones fisiopatológicas. La organización del libro es otro aspecto a destacar, comienzas a leer y da gusto, hasta logras entretenerte debido a que algunos capítulos parecen estar escritos para entretener al lector mientras aprende.

2.Harrison. Principios de Medicina Interna.

Un libro del mundo anglosajón que quizás no cuenta con el aire poético de otros libros en esta lista, tiene a su favor que incluye temas difíciles  de encontrar en otros. Secciones como etiología, estadísticas y causas de enfermedades hacen de este un libro imprescindible.

3.Farreras Rozman. Medicina Interna.

Este es un referente de la producción literaria en idioma español, publicado por primera vez hace  90 años, recoge el trabajo de casi 400 especialistas que nos ofrecen un libro muy completo para el estudio de la medicina interna, con capítulos muy completos y un montón de recursos útiles para aprender la teoría y conocer su aplicación directa en la práctica médica.

4.Manual Merck. Diagnóstico y Terapéutica.

Un libro que recoge más de 100 años de conocimiento médico, el cual se encuentra estructurado de manera que puedes encontrar cualquier contenido de forma rápida, un recurso ideal para consultas rápidas. Es uno de los libros de medicina más vendido en el mundo.

Algunos capítulos son tan fáciles de leer que hacen que parezca fácil aprender medicina.

5.Roca Goderich. Temas de Medicina Interna.

Portada de libro de medicina

Sería injusto no incluir en esta lista este libro muy utilizado en la educación médica superior en Cuba y que por tanto ha ayudado a formar estudiantes de más de 100 países.

Presenta temas repletos de fragmentos de historia de la medicina y es un referente de la aplicación del método clínico en la práctica médica diaria. Actualizado en el 2018 es un libro a tener en cuenta.

Si te gusta el post dale LIKE, COMENTA en el blog y COMPARTE.

Nota: los enlaces e imágenes del post te direccionan hacia Amazon, en ese sitio puedes comprar online cada uno de estos libros.

¿Qué ventaja tiene comprarlo? Pues que al comprarlo la mayoría de las veces vienen con complementos adicionales de aprendizaje.

No obstante si no puedes conseguirlo por esta vía, contacta con nosotros y te ayudamos.

Categorías
Formación Post Técnicas de estudio

6 malos hábitos de estudio que disminuyen tu rendimiento.

Estudiar medicina es pasión, es ciencia y sobre todo es arte.La cantidad de contenido que tiene que dominar un estudiante de medicina cada año que pasa aumenta, volviéndose una odisea pasar todas las asignaturas sin llevarse una mala nota o suspender.Un importante por ciento de nuestro tiempo en la universidad médica es dedicado a  jornadas maratónicas de estudio “no productivo” que al final conducen a un estado de neurastenia que hace que odiemos la asignatura y hasta la medicina ajajaja.¿Tienes que ser un superdotado para alcanzar buenas notas sin dedicar todo tu tiempo al estudio?Claro que NO. Es cierto que determinadas personas nacen con habilidades cognitivas que van madurando con el tiempo y logran dominar mucho contenido en muy poco tiempo e incluso alcanzar determinado nivel de “experticia académica” en determinados temas.Pero incluso  estos “genios” necesitan clavar los “codos sobre la mesa”.La mayoría de los mortales que estudian medicina en el mundo entero deben estudiar muchísimo para alcanzar altas calificaciones.¿Tiempo de estudio = Resultados?

sildenfil kaufen online

Rotundamente NO. Tus resultados dependen del  tiempo de “estudio efectivo” y de las habilidades que has ganado a lo largo de los años.Cometer errores mientras estudiamos supone malgastar el valioso tiempo de nuestra juventud, si nos fijamos en nuestros colegas de clase notaremos que siempre hay un grupo que se la pasa estudiando a toda hora y nunca alcanza sobresaliente.Te preguntarás: ¿Aprenden más lento?¿No saben estudiar?Casi siempre la respuesta versa por la segunda interrogante.En este post te dejamos 6 errores comunes cometidos por muchos estudiantes que disminuyen su rendimiento.

Errores frecuentes:

1. Estudiar rodeado de distracciones.

No todos los lugares ni todos los momentos son óptimos para estudiar.Es recomendable cualquier espacio y momento para darle una lectura somera al contendido que debes aprender pero hasta ahí.Para que tu tiempo de estudio sea efectivo debes elegir un lugar tranquilo, sin ruidos estridentes, poner el móvil fuera de nuestro campo visual (para no caer en la tentación jajajaja).De preferencia estudiar en el mismo sitio siempre, de esta manera tu cerebro se programa para entrar en modo “estudio” cada vez que estés ahí.

2. Estudiar en grupos.

En la universidad estudiar en grupos es un suicidio académico, ayudar a un colega de tu clase es recomendable siempre, pero estudiar eficazmente es improbable.Un grupo de estudiantes significa muchas distracciones, siempre en todo grupo están algunos más avanzados, otros rezagados lo cual hace que la velocidad de estudio óptima para ti deba ser suplantada por la velocidad de estudio average.Así que te quedas por debajo o te vas por encima de tus habilidades.Por último lo más peligroso de estudiar en grupos: los “trolls” que se la pasan distrayendo a los demás o desviando la atención hacia temas colaterales sin ninguna importancia.

3. Hacer resúmenes.

Muchos estudiantes adoran tener cuadernos repletos de resúmenes de las diferentes asignaturas, una especie de libros de texto suplementarios.Vivir para crear resúmenes (que por su extensión no lo son) es frecuente, yo nunca los utilicé y  te aconsejo que tampoco gastes tu valioso tiempo de estudio en una tarea tan poco productiva.El ejercicio de demostración que te sugiero hacer (si eres de los defensores y amantes de los resúmenes) es el siguiente:Después que termines de: leer este post, darle LIKE, compartirlo en las redes sociales,  y comentar.Comienza a medir el tiempo que inviertes en resumir cualquier tema de estudio, vas a descubrir lo mismo que yo: en el tiempo que inviertes en crear tu resumen puedes aprender entre el 75% – 100% del contenido.Recuerda que el tiempo es tan valioso como el oxígeno cuando estudias medicina.

4. No utilizar dibujos y esquemas propios.

Memorizar un proceso enzimático, los detalles anatómicos del humero y la fisiopatología de la neumonía requiere de realizar la transducción del lenguaje escrito a la representación gráfica, un proceso complicado y difícil para nuestras neuronas.Es mucho más fácil realizar esta conversión al instante mediante dibujos temáticos y esquemas propios.Destaco la última palabra debido que hoy en día podemos encontrar en libros de texto y en sitios web infinidad de esquemas y dibujos temáticos sobre casi cualquier tópico.Sin embargo te recomiendo construir tú mismo los que vaya a utilizar.Al principio puede parecer complicado pero al poco tiempo verás que es muy fácil hacerlo.

5. No “medir” lo que has aprendido.

Piensa en un futbolista que pasa horas y horas practicando gambetas y tiros a puerta en movimiento o pases al espacio, puede entrenar durante un año y ejecutar magistralmente estas acciones pero solo sabrá si el entrenamiento ha sido efectivo cuando juegue.No es lo mismo el entrenamiento (donde no hay presión si algo sale mal) que el juego decisivo (donde tienes el público encima, once jugadores tratando que lo hagas mal, y muchísima tensión).Salvando diferencias no es lo mismo estudiar y pensar que dominas todo el contenido y que estas preparad@, a estar frente al examen en ese momento exacto en que lees el temario y comienza la tensión.Te recomiendo 2 formas de “medir” lo que has aprendido:

  • Repasa a tus amigos que necesiten de ayuda.
  • Busca pruebas anteriores, seminarios, preguntas de control y cuestionarios sobre el tema e intenta enfrentarte a todos. Verás que con este ejercicio eliminas muchas lagunas del contenido.

6. Segmentar el contenido.

Un error frecuente es dedicar una cantidad de tiempo desmedida a unos pocos tópicos (20%) de la asignatura para después realizar una maratón y pasarle la vista al otro 80%.Quedando mucho contenido importante que no estudiamos a fondo.Ese pensamiento de: “me lo voy a estudiar una vez bien, para no tener que tocar ese tema más”, es simplemente una locura.Para aprender un contenido debes relacionarte con el usualmente y ponerlo en práctica de lo contrario nuestro cerebro “entiende” que no lo necesitamos y lo manda directamente a la “papelera de reciclaje” de nuestra memoria.Es mucho más recomendable realizar una lectura ligera de todo el contenido que debemos aprender para al menos tener idea de la densidad de cada tópico y a partir de ahí poder planificar nuestro tiempo de estudio.Después de planificar todo (teniendo en cuenta por supuesto el calendario de exámenes) comenzamos a barrer tema a tema.Hasta aquí el post de hoy.Espero que te guste, que le saques provecho y que ayudes a crecer esta comunidad de estudiantes.

Categorías
Formación Post Técnicas de estudio

Estudiar medicina. ¿Cómo ganar 3 horas de estudio eficiente al día?

La universidad es una de las etapas más importantes en la vida de millones de seres humanos, es en ese espacio en que damos grandes pasos: consolidamos nuestra personalidad, cambiamos nuestra forma de pensar y comenzamos a plantearnos un proyecto de vida.

Es una etapa bella y divertida, un mundo de conocimiento y oportunidades que comenzamos a andar, pero también es un carrusel de acontecimiento y de tomas de decisiones importante en la vida de cualquier estudiante, es un ir y venir vertiginoso de nuevas opciones.

Esas ventajas y retos hacen que nos esforcemos al máximo porque queremos rendir en todo: queremos aprender bien las materias, alcanzar buenas notas, pasar todo el tiempo con nuestra pareja (o conseguir una), emprender esos proyectos que van apareciendo por el camino y sacar cómo es lógico algún tiempo para diversión.

Esa es la situación de la mayoría de los estudiantes universitarios en el mundo entero, imagina ahora si además de toda esa carga estudias MEDICINA!!!

Pues entonces el desafío es mucho mayor, sabes que cualquier contenido por aburrido o inútil que parezca puede ser importante y la sociedad, una vez alcances el grado, te exigirá muchísimo, ni hablar de los pacientes, esa razón de ser de todo médico que esperaran que tus conocimientos lo puedan ayudar.

¿Cómo conseguir tiempo para estudiar eficientemente sin dejar de vivir?

En fin que es un gran drama conseguir tiempo para hacer todo lo que debemos (o queremos) hacer en la universidad médica. El tiempo es un recurso que no se puede recuperar, lo perdemos y punto.

Todos nos hemos visto apretadísimos con el tiempo, pero muchos hemos aprendido a hacer que nuestros días incluyan 3 horas para estudiar eficientemente.

Parece un farol ese título para atraer visitantes al blog pero te voy a demostrar que no es así y que incluso tú también puedes convertir tu día, si te convenzo espero que comentes en el blog y además que lo compartas con tus amigos.

¿Trato hecho?

Para demostrar cómo alargar nuestro día vamos a hacer un ejercicio de comparación entre cual es la rutina de estudiante durante las 24 horas que le regala el dios Cronos cada día y la rutina que propongo:

Rutina (llamémosla standard) en un día average:

7:00 AM Se despierta, se levanta de la cama, se asea, desayuna, se viste para acudir a clases.

8:30 AM Comienzan las clases.

12:00 PM Hora de almuerzo.

2:00 PM Clases otra vez.

4:00 PM Terminan las clases y/o las prácticas y nos vamos a descansar.

4:30 PM Actividades extracurriculares (jugar futbol, tocar un instrumento o pasar tiempo con tu pareja)

7:30 PM Baño, comida.

8:30 PM Comenzamos estudiar la materia hasta altas horas de la noche luchando valientemente con ese sueño que nos invade cuando queremos estudiar.

12: 30 AM El sueño nos acaba de vencer y nos acostamos a dormir.

7:30 AM Nuestro días vuelve a empezar.

Estamos hablando de un día de universidad bien cargado. Ahora imagina que todo eso transcurre cíclicamente durante el semestre, terminamos agotadísimos, entonces la última semana del semestre tenemos un problema inmenso pues todavía no dominamos todo el contenido para el examen.

Ahí toca decir adiós al tiempo “libre”, a las actividades extracurriculares, a tu pareja, a tu vida social y toca encajar los codos sobre la mesa y estar horas y horas estudiando en una maratón psicodélica.

De pronto estamos dentro del círculo vicioso del estudiante: no aprende el contenido porque está muy estresado y agotado, claro se entiende que se encuentra agotado y estresado porque su tiempo libre lo ha transformado en largas horas de “combate” con el contenido que necesita aprender.

Rutina que propongo (la que llevo hace al menos 6 años):

5:00 AM

-Me despierto y voy directo a estudiar el contenido seleccionado el día anterior (siempre escojo un tema en específico al cual le dedico unos 90 minutos para leerlo completo). La noche anterior me duermo después de haber escogido el tema y el libro por el que lo leeré.

Una variante que utilicé mucho tiempo fue dedicar los primeros 30 minutos de mi día realizando ejercicio físico.

Nota: Por aquí ya voy sumando 2 horas y 30 minutos a mi día. Seguro estarás diciendo: “pero al final duermes menos claro que tienes más tiempo”, pues es solo una ilusión y al final haremos cuenta. Además está hora es una de las mejores para estudiar durante el día debido muchos factores que explicaré en otro post.

6:30 AM Desayuno, me aseo (es recomendable tomar una ducha) y me preparo para asistir a clases.

8:30 AM Comienzan las clases.

12:00 PM Hora de almuerzo.

-Durante este tiempo que puede ser por lo general más de un hora dedico unos 20 minutos a almorzar algo y busco algún lugar para leer un rato y al menos familiarizarme con el contenido. Sumamos 1 hora y 40 minutos.

2:00 PM Clases otra vez.

4:00 PM Terminan las clases y/o las prácticas y nos vamos a descansar.

7:30 PM A bañarse y después preparar algo para comer.

8:30 PM Me tomo un tiempo para el esparcimiento (le que quieras hacer).

10:00 PM Vuelvo a leer el mismo contenido de la mañana, ahora en una pasada más rápida y profundizando en los aspectos más importantes. Hasta que el sueño me invade, fíjense bien: considero que es terrible para el rendimiento académico no dormir lo suficiente.

Aquí sumamos 1 Hora más de estudio eficiente.

11:00 PM Me acuesto a dormir o si no tengo sueño todavía leo algún libro o solo miro la TV.

5:00 AM Un nuevo día comienza.

Al final del día tenemos 2 y media horas + 1 hora digamos que como margen de error dejamos la cuenta en 3 horas.

No parece gran cosa pero estamos hablando de 3 horas de estudio eficiente, calculemos esta rutina durante 6 días a la semana (18 horas), ahora hagamos la cuenta durante un mes (72 horas), imaginemos un semestre (432 horas) o sea tienes acumulado en tu semestre 18 días completos de estudio eficiente, digamos que tienes que rendir en 3 asignaturas entonces tocan a 6 días de estudio eficiente por asignatura.

Con este método decimos adiós a las largas maratones una semana antes del examen.

Al principio esta rutina es agotadora y te hará dudar pero si pones empeño y perseverancia al final terminarás adaptándote e incluso te sentirás raro cuando no la ejecutes.

AHHHHHH, y se me olvidaba tampoco recomiendo hacer resúmenes de toda la materia. ¿Qué quieres saber por qué? Pues dale LIKE, COMPÁRTELO y SUSCRÍBETE para el próximo post de este tema.