Estudiante-escribiendo

6 tips para sacar las mejores notas en exámenes escritos.

La vida del estudiante de medicina es sumamente estresante, imagina correr los 42 KM de la maratón olímpica por una senda llena de vallas y de otros obstáculos. Seguro que todos nos sentimos así en algún momento de nuestra carrera, o algunos quizás todo el tiempo.

Uno de esos obstáculos que tenemos que superar son la gran cantidad de exámenes (orales, prácticos y escritos) que tiene que vencer un estudiante de medicina en el mundo actual.

Nos convertimos en unos pruebólogos excelentes, quizás no sabes mucho de medicina en la vida real, pero en el papel eres un médico brillante.

Desde que comencé la universidad médica  he contado, en ocasiones, el tiempo no por días, meses o años sino por seminarios, intersemestrales, finales.

Vivir la universidad pensando todo el tiempo en los exámenes que debes rendir es molesto y te quita la magia que significa aprender.

Yo, en algún momento fui uno de esos pruebólogos (y uno bueno jajaja). Como no tenía ni idea sobre qué escribir hoy decidí crear este post.

Espero que lo disfrutes y te sea útil, deja tu comentario en el blog, y no te quedes tu solo con el post si conoces un amigo al que pudiera interesarle: COMPÁRTELO.

1. Estar en forma es el primer paso.

Al igual que un deportista se toma un descanso el día antes de un gran partido o de la final de una competición tú también debes hacerlo.

Nuestro cerebro aprende mientras dormimos y descansamos básicamente, quiere decir que todo lo que estudiamos durante nuestra jornada de estudio es “fijado” mientras descansamos mentalmente.

Es bueno echar una última mirada a ese tema que todavía no logramos controlar o repasar brevemente puntos importantes.

Pero nada de “maratones” de lectura en un intento desesperado por salvar el semestre en una noche. (Escribiré un post sobre el tema más adelante). Evita sobrecargarte porque en la mañana no estarás en buenas condiciones mentales ni físicas para enfrentar el examen.

Sacrificar horas de sueño nunca es una buena estrategia.

2. Llegar temprano siempre ayuda.

Comenzar el día sumando el estrés del examen con el estrés de llegar tarde es fatal, además llegar temprano (al menos 30 minutos) nos familiariza con el lugar y el ambiente donde estaremos las próximas horas.

Esta práctica te proporcionará mucha tranquilidad para empezar el examen.

3. No le hagas caso a los trolls*.

*Compañeros de curso que siempre exteriorizan sus dudas minutos antes de la prueba, o peor aún, te comienzan a preguntar si te estudiaste tal o más cual contenido (casi siempre el que no dominamos completamente pues es inservible).

Enfócate en tu objetivo del día, todo lo demás debe ser en ese momento insignificante.

4. Revisa todo el contenido antes de comenzar a responder.

Suena a canción de disco rayado, pero la realidad es que después de una evaluación breve de todas las preguntas del cuestionario automáticamente la mayoría de los estudiantes saben cuan fuerte es el examen para ellos y por dónde empezar.

Es una práctica que recomiendo ya que también te permite optimizar tu tiempo, y calcular un aproximado de cuánto tiempo puedes dedicar a cada pregunta o inciso.

5. Prioriza lo más difícil.

Este parece un  consejo un poco loco pero me explico.

Nuestro instinto de supervivencia hace que huyamos casi siempre de lo que suponemos peligroso, estresante o difícil. Rendir en un examen causa la misma respuesta ante preguntas difíciles o que llevan mucho trabajo responderlas adecuadamente.

La mayoría de los estudiantes realizan primero las que perciben más fáciles y después en el último minuto intentan “meterle cabeza” a las preguntas más complicadas.

Pues, yo propongo intentar primero las preguntas más complicadas, si no tienes del todo la respuesta al menos ya tienes una idea de a qué vas a enfrentarte, además nuestro subconsciente se pone a trabajar en paralelo para intentar hallar una solución.

Así que: comienza por la más difícil, si en 5 – 10 minutos no tienes la respuesta o al menos no está completa entonces continúa para las preguntas más fáciles y después vuelve a probar.

6. Mejor algo que nada.

También podría utilizar la frase “del lobo un pelo”.

Si no encuentras como darle solución a todos los incisos de una pregunta o es una pregunta abierta antes de dejarla en blanco intenta calcular cómo “arañar” algunos puntos.

Recuerda que 1 punto, un solo, triste y solitario punto puede ser la diferencia entre aprobar una materia o tener que repetir todo.

Seguro que algunos de estos tips te causan dudas, de todas formas inténtalo.

Y cómo siempre te pido DALE LIKE, COMENTA y COMPARTE.

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