¿Qué es la ozonoterapia?

La ozonoterapia es un tratamiento que se basa en los efectos beneficiosos del gas ozono en el organismo.

Esta práctica es considerada una terapia natural, muy efectiva contra bacterias y para la regeneración celular al funcionar como antioxidante en nuestro cuerpo.

¿Qué es el ozono?

El ozono (O3) es una sustancia cuya molécula está compuesta por tres átomos de oxígeno.

El ozono medico es una mezcla de un cinco por ciento como máximo de ozono y un noventa y cinco por ciento de oxígeno.

Al estar formado por oxígeno, el ozono incrementa la liberación de este en el organismo, necesario para mantener adecuadas las funciones celulares y metabólicas.

Una aplicación única o repetida de este compuesto en concentraciones y cantidades pequeñas, desarrolla un efecto biológico benéfico y eficaz.

En nuestro cuerpo se produce una reacción química inmediata generándose los segundos mensajeros denominados ozónidos. Estos desencadenan a su vez una serie de reacciones metabólicas que al final dan lugar efectos beneficiosos:

-Un mejor abastecimiento de oxígeno en el organismo.

-La movilización del sistema inmune actuando ante infecciones evidenciando su acción bactericida, antivírica y antifúngica.

-Activación de los antioxidantes del organismo y captores de radicales libres.

Además de estas funciones el ozono presenta propiedades analgésicas, ya que, el dolor, en muchas ocasiones no es más que la disminución o carencia de oxígeno en los tejidos, por lo que con la mejora del metabolismo celular se evidencia una notable disminución del dolor e inflamación en los tejidos.

¿Cuáles son sus aplicaciones?

La ozonoterapia se indica para tratar diversas afecciones entre las que destacan: las hernias discales, la arterioesclerosis, la fibromialgia reumática, los trastornos en la cicatrización, las ulceras por trastornos circulatorios, lumbalgias y artrosis.

Se ha utilizado además para combatir afecciones de la piel como el acné, eccemas, infecciones de herpes simple y herpes zoster.

Incluso se ha utilizado contra la obesidad, como apoyo en Oncología por su actividad antitumoral y para disminuir los efectos negativos del tabaquismo.

Este gas se descompone fácilmente y no deja residuos tóxicos puesto que todo se transforma en oxígeno.

Es una verdadera alternativa para el tratamiento farmacológico convencional ya que no tiene efectos adversos y muy pocas contraindicaciones que son los casos de favismo, hipertiroidismo no controlado, la trombocitopenia, los estados convulsos y en el embarazo.

¿Cómo se aplica?

Las concentraciones y el modo de aplicación varían enormemente en función del problema a tratar, esto determina el tipo de efecto biológico a producir y el ámbito de acción en el organismo respectivamente.

Para su aplicación destacan dos formas de administración:

Local: en la que se coloca sobre la zona en cuestión una campana plástica o de cristal donde se deja fluir el ozono, esta vía se emplea principalmente para las úlceras.

Sistémica: en la que se inyecta el ozono para que ejerza su acción desde el interior.

En este caso puede consistir en una inyección intramuscular, subcutánea, paravertebral e interarticular.

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