interpretar un rayos x de tórax

6 Pasos fáciles para interpretar un Rayos X de Tórax

Interpretar un Rayos X de tórax es una de las habilidades más importantes de la imagenología médica.

Se conoce como imagenología a la ciencia dedicada al estudio de las imágenes diagnósticas médicas, sin su presencia no podríamos concebir la medicina que conocemos en pleno siglo XXI, destacando que no existe especialización ni órgano o estructura humana, que se mantenga alejada de su exploración o sus beneficios.

Los Rayos X o Rayos Roentgen fueron descubiertos por W. Conrad Roentgen, profesor de física alemán, el 8 de noviembre de 1895. Son definidos como radiaciones ionizantes, con propiedades particulares (físicas, químicas y biológicas) que se utilizan en medicina para obtener imágenes del interior del cuerpo humano.

A lo largo de la historia han sido recibidos muchos beneficios del uso diagnóstico de los rayos x y estos a su vez promovieron la introducción de otras energías y métodos menos agresivos para lograr explorar hasta los más escondidos detalles del cuerpo humano, obteniéndose así imágenes mediante ultrasonografía, isótopos radioactivos, resonancia magnética nuclear, termografía y otros.

Aprender a interpretar el rayos x de tórax resulta un tanto difícil y confuso, en ocasiones presentimos que se necesita más de imaginación que de conocimientos objetivos, es por ello que surge la necesidad de plantearnos un algoritmo basado en una serie de pasos para no olvidar ningún detalle y dar respuestas completas y correctas, tanto en los exámenes como en la vida profesional, donde serán tomadas decisiones en función de la interpretación realizada.

Resulta importante analizar las imágenes contextualizadas en el cuadro clínico integral del paciente y no como un elemento aislado a la persona que nos consulta, teniendo en cuenta los síntomas que aqueja y hallazgos clínicos obtenidos al examen físico, para lograr así una integración anatómico-clínico-imagenológica, que permita establecer un diagnóstico positivo.

El examen de rutina del tórax es una toma radiográfica en posición posteroanterior, denominada así porque el haz de rayos X ingresa desde la superficie posterior del tórax, atraviesa al paciente e incide sobre el receptor que se encuentra en contacto con la superficie anterior del tórax del mismo.

Las cuatro densidades radiográficas básicas son: gas, grasa, agua y metal (ordenadas de menor a mayor). La densidad grasa puede verse alrededor de los músculos y otros como corazón, vasos, hígado; densidad metal propia de los huesos; la densidad del gas es del parénquima pulmonar.

Aquí proponemos una regla mnemotécnica para no olvidar detalles en el momento de hacer un informe completo luego de analizar dicho medio diagnóstico: ABCDEF (por sus siglas en inglés).

A Air way (Vía aérea):

Observar la vía aérea, precisar si existe o no retracción de la tráquea hacia algún hemitórax.

B Bones (Huesos):

Prestar atención a los huesos del tórax, pudieran presentar fracturas, lesiones osteolíticas, alteraciones esqueléticas como escoliosis.

C Cardiac area (Área cardíaca):

Precisar si existe un área cardíaca aumentada de tamaño, puede observarse un corazón en gota, corazón en copa invertida o cardis bovis.

D Diafragma (Diafragma):

En este aspecto observar y comparar ambas cúpulas diafragmáticas y determinar si existe o no elevación de uno de los hemidiafragmas.

E  Extras:

El paciente podría tener colocado un abordaje venoso profundo, así como un marcapaso interno o una cánula endotraqueal, identificar posición adecuada o no de los mismos.

F pulmonary Fields (Campos pulmonares):

Campos pulmonares, observar el parénquima pulmonar, examinando lóbulos y segmentos, definir si impresionan normales o no, si existen lesiones radiopacas o radiotransparentes, con aspecto inflamatorio, tumoral, metastásico, congestivo, la presencia de abscesos, quistes, cavernas, atelectasia, neumotórax.

Trama hiliar: podría aparecer engrosada, con adenopatías, edema en alas de mariposa, definir si existen o no las líneas de Kerley, ocupación de los senos costofrénico y cardiofrénico (derrame pleural de pequeña, mediana o gran cuantía).

Observar características del mediastino, el que podría aparecer ensanchado, con adenopatías.

El rayos x de tórax debe ser utilizado con precaución ya que su utilización desmedida puede provocar efectos tóxicos sobre paciente y trabajadores de los servicios de salud ante una exposición indiscriminada.

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